jueves, abril 27, 2006

Waking Life

(2001, by Richard Linklater)

Waking Life, un film que habla sobre el sentido filosófico de la vida.*


¿Qué sucedería, si un día, creyendo despertar nos encontráramos ante la duda de no saber si en verdad lo hemos hecho? Rápidamente viene a mi mente Ruinas circulares, aquel cuento de Borges en el cual un hombre vivía en virtud de alguien que lo estaba soñando; y si ese alguien despertara, dejaría de existir.

En la recurrente metáfora que postula la incertidumbre de desconocer si lo que vivimos es una realidad o no, Despertando a la vida nos lleva por un camino que abarca infinitas posibilidades, que recorre tópicos esenciales de la existencia humana, dotándolos de un sentido abarcativo en un todo subjetivo, cuyo eje central resulta ser la idiosincrasia occidental de la Posmodernidad.

El film de Linklater nos muestra dibujos bien logrados, el retrato del hombre mismo en su lucha por la trascendencia. El protagonista vive un perpetuo sueño y su ser en esa realidad será buscar en qué estadio de conciencia está permaneciendo.

El espectador quedará perplejo tratando de encontrarle una lógica a una historia que se va ramificando en situaciones que definen concepciones. Lo caótico de los sueños se expone sin ningún tapujo: todo ocurre en pos de exponer el sentido filosófico de la vida.

Ya desde el comienzo juega con el azar y la imprevisibilidad, dejando el interrogante acerca de si un solo momento puede ser capaz de modificar la eternidad o quedar preso del determinismo. Es cuestión de hallar una identidad, de reconocerse en las pequeñas cosas y la manera de hacerlo será a través del lenguaje, indispensable para comunicarnos y también crear un yo que establezca una pauta de conocimiento.

El mundo moderno sentó las bases de la ciencia, que ahora ocupa el lugar de Dios, como pretensión de absolutismo y certeza. Es el hombre mismo quien se siente subordinado a ella y entonces busca romper con los esquemas que lo coartan, encontrando el placer de la liberación en la autodestrucción.

Sólo en el campo de la ciencia es posible defender la afirmación de que nunca hemos estado tan cerca de la muerte como en este momento. Dicho paradigma podría ponerse en duda a través del lenguaje y la reinterpretación subjetiva de los sucesos. Cuando un muchacho escribe una novela, dice que la obra que está escribiendo ya la ha leído antes. La Historia de la Humanidad, entonces, se manifiesta como algo cíclico, donde las acciones se vuelven a repetir, nunca han dejado de ser ni de pertenecer, sólo que se han resignificado en otros contextos, pero la esencia del hombre permanece.

La defensa del ser se llevará a cabo con las mejores armas, corriendo el riesgo de jugar con fuego: esas armas podrán aniquilar el propio y ferviente deseo de supervivencia. Y entre medio de tantas deliberaciones la vida adoptaría el ideal racionalista de la época moderna: es real en tanto dure, en tanto alguien la percibe; nadie nos podrá hacer dudar de ello en tanto nuestra conciencia la esté afirmando.

En el ámbito de la acción y la teoría, constituirá un absurdo someterse en demasía a alguno de ellos dos. Es necesario combinar ambos aspectos. El chocarse ocasionalmente con alguien en alguna esquina merece ser intelectualizado con el fin de significar ese encuentro y tornarlo realidad. La alienación cae rendida ante las evidencias de saber en todo momento lo que está sucediendo. Nos damos cuenta, así, que somos protagonistas en la vida de seres como nosotros mismos: somos coautores de una realidad; como también lo son aquellos que forman parte de la nuestra. De allí el autoconocimiento, la certeza para descifrar si lo que vivimos es un sueño y la firme convicción de que de los sueños siempre despertamos, menos de uno: el que sucede a la muerte.

Tropezaremos infinidad de veces en ese afán por saber a qué realidad pertencemos. La intención será unificar criterios, establecer comunes categorías de análisis para conocer cuáles son nuestras dispares referencias. En el deseo de lo universal se busca lo absoluto de lo particular.

La mente humana debería erigirse como la energía protagonista de la Historia. Esa misma mente es la que nos hará acceder al infinito campo de la metafísica, donde nuevas maneras de realización trascenderán nuestra existencia empírica.

Hay implícita una visión nietzscheana cuando al final se concluye que el mundo de los sueños siempre está comenzando, que la Historia, en definitiva, es una sola; siempre en un perpetuo devenir.


* Para más información, pueden hacer clic en: http://perdidoenmaya.blogspot.com/2005/05/waking-life.html. Allí encontrarán, traducidas al español, las escenas más trascendentes de la película.

9 Comments:

At viernes, abril 28, 2006 12:32:00 AM, Blogger mi otro yo said...

la pelicula tiene tanto que te lleva a cientos de pensamientos, dudas y demás.
En si es una gran obra.
Te dejo un beso

 
At viernes, abril 28, 2006 7:42:00 AM, Blogger juanba said...

La verdad que has escrito uno de los mejores resúmenes de la peli que he leído, agrego un link a este post tuyo abajo del índice de las escenas en mi blog.

Salutes

 
At viernes, abril 28, 2006 12:42:00 PM, Blogger Leopoldo said...

Me has convencido de que tengo que ver esa peli urgente.
Y sé que soy recurrente, pero te juro que Schopenhauer trata de una forma soberbia la vinculación entre los sueños y la muerte: la muerte como un despertar.
Excelente post. Te cuento luego que me pareció la peli.
Un abrazo.

 
At viernes, abril 28, 2006 2:12:00 PM, Blogger C. said...

ayy yo la vi hace como 1 año!! me pareció muy interesante la pelicula. Bastante intensa, en el sentido, de que no te podes distraer porque te perdes algo de los dialogos espectaculares que tiene.

Que bueno que vos tb la viste.

Saludos.

 
At domingo, abril 30, 2006 8:03:00 PM, Blogger Adrianófanes said...

SOL: Una gran película, muy completa. Te lleva por todo lados, abarca temáticas muy amplias. Para verla muchas veces, no pierde vigencia.

JUAN: Gracias por lo del link. Recuerdo que cuando entré a este mundo de los blogs, uno de los que primero visité fue el tuyo. Allí comencé a interesarme mucho por las principales escenas de la película que traducías, haciendo nacer en mí muchas ganas de poder ver ese film, cosa que finalmente sucedió hace muy poco. Una de las mejores películas que haya visto...

LEOPOLDO: Tenés que ver la película, te va a gustar mucho, sobre todo por los temas que trata y que se vinculan íntimamente con lo que estás leyendo. Esperaré tu comentario.

WITCHER: Intensa, rápida, llena de enigmas...¿Como los sueños, no? Un gran saludo.

 
At jueves, mayo 04, 2006 1:37:00 AM, Blogger Leopoldo said...

Por díos hermano.
La acabo de ver hace dos minutos.
Y no tengo palabras. Ha sido algo muy fuerte, muy denso, muy complejo. Una experiencia increible. Creo que sin dudas será, cuando mire restrospectivamente, una gran influencia en mi vida.
Excelente recomendación. Un abrazo.

 
At viernes, mayo 05, 2006 10:07:00 PM, Blogger Adrianófanes said...

LEOPOLDO: Veo que te ha gustado mucho la película. A mí también me generó esa fascinación. Qué bueno la hayas visto.

 
At lunes, mayo 08, 2006 9:31:00 AM, Blogger SkinHead said...

A como no fui yo el que inclino tus ganas de un blog???
saludos jeee

 
At lunes, mayo 08, 2006 9:23:00 PM, Blogger Adrianófanes said...

DARDO: Hum...¿Leíste bien todos los comentarios que están expuestos, incluidas mis respuestas?

 

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